22/12/07

El Retorno de la Wonder Woman






Las minas te cojen y se van.


De la noche del viernes – el día feliz, el antidomingo, el enemigo del lunes – cayó la mañana del sábado a mi cama un ángel.

Guachas, yeguas, turras, cojibles, guachitas – colige el Narrador -, de cuando en cuando, aunque muy de cuando en cuando, solían caer. Bagayos simpáticos, y categorías similares (son codificaciones sociales ajenas a mi persona, advierto), siempre caen con una frecuencia un poco menos menor en la cama del Narrador (dice el Narrador)…

Pero la Mujer Maravilla llega, como mucho, 4 o 5 veces en la vida.

En la vida de un Narrador al menos.

Bueno, en la vida del Narrador.


Pues hete aquí que cayó este sábado, la Superhembra (a)nischeana. Y cuando eso pasa el Paraíso y el Desastre te esperan a cada lado de la cuerda, chabón.


Las minas te cojen y se van.


Se sabe que lo mejor llega cuando uno no está en condiciones de esperarlo. Cuando uno va a la busca se encuentra más bien con Unomismo. El unomismo es una práctica consuetudinaria. Desde la posición “levantar minas”, “conseguir chicas” – una tradición del escritor argentino – no sólo no resultan los mejores textos (Asís, Mandeb, Menem, y cualquier Infiel arrojado a la frontera con el Tajo); no resultan tampoco las mejores cosas. El gentleman no sólo es patético como escritor; es patético. Bioy Casares es la garrapata y el pito de Borges.


Así es que… el Narrador, fue a festejar el fin de año con un grupo de ex amigos, digo viejos amigos, a una taberna célebre en su diégesis, y de yiro en yiro de road movie por la noche, con quince porrones al hombro (perdón Nietszche), un Fernet y cuatro Cuba Libres (mensaje) cayó en un club donde (los hábitos del levante están evidentemente trastocados) se bailaba chacarera. El estómago del Narrador también es un tonel agujereado, y así como cualquiera – cualquier neurótico – disimula su locura a diario, éste disimula su ebriedad andando de un punto a otro por el más difícil de los caminos, el camino más corto: en línea recta.

El tiempo de los pedos de los viernes a la noche es el tiempo del inconciente, de los mitos y los sueños. Al otro día vuelve a Mnemosine como si fuera Brazil de Terry Gilliam, o un corto de Buñuel. Con sintaxis de Rimbaud. En un momento radical – narra el Narrador – el Narrador fue tomado por una criatura mutilada que bajaba de un carro tirado por una yunta de bue, digo de pegasus querubines cuadrupedizados o unicornios sin filo, con alas de gasa y sonrisa de flash. El SER me tomó de las manos y me condujo al centro del pogo campero al son de bordona y legüero resaturados por un sonidista de oído punk.


Chacarera de mi esperanza: la marcha no acabó con el Amor.


Curso acelerado de baile en estado de estupor presocrático con bilis Bucowski encubiertos en gesto canchero y fuga en un tiempo prudente para el rincón seudorrural improvisado a guisa de reservados. Uno sabe correr por la pista de su papel masculino, pero quizás creyendo correr sólo rueda. ¿Se entiende? ¡Ya no quedan mujeres! La Mujer Maravilla no me dejó pagar los siguientes vasos que corrieron por su entera cuenta. Me miré con el espejito a ver si no se me había corrido el rouge y me sentí Pampita, pero matizada con modales a medias entre Gastón Pauls Gelman y Clark Gable. Sea por el deletreo encantador de mi estilo (dice el Narrador) o porque ya estaba determinado, tomada la decisión, advino la Transa, la fuga acto continuo del lugar, y el desenlace del hecho al lecho.


Las minas te cojen y se van.


Debo confesar que la performance no fue la mejor, hecho que se deduce del etilismo referido, pero podría haber sido peor (no lo narraré). En caso de estos levantes epifánicos uno se conforma con mirarla en su almohada mientras intenta tragarse la llave. A las diez de la mañana el Ser con Alas de Gasa se fue (hubo que romper la puerta) mientras Bochetti, el vecino, tomaba su mate de sábado inglés, y no volvió más.


Hasta hoy, dice Penélope.



Las…



-La vulgaridad es un lujo-

Susvín... rompió


Foro fáustico-Kitsch de miseria a la filosofía, viveza epistemológica, patafísica nacional popular, metafísica nazianal pop, crítica en estado clínico, antipsicoanálisis en pantuflas, boludeces con criterio empirista de significado cognoscitivo, dadaísmo tragicómico, popestructuralismo de protesta, poemas platónicos, deconstruccionismo chabón, tango rolinga, paranoia ontoteológica, solipsismo de izquierda, falogocentrismo a martillazos, martillazos al falogocentrismo, esquizoanálisis microfascista, fenomenologías del transmundo, freudomarxismo new age, pragmatismo del reviente, pensamiento poco, yoísmo ayoico al pedo, hedonismo allende el principio del placer, diogenismo del doble discurso, cristianismo con Sade, say no more sin Tractatus, partuza del pensamiento abstracto, vitalismo funebrero, antifilosofía antipoética, surrealismo silogístico, peronismo gorila, menemismo progre, palo a la argentinidad y argentinidad al palo, rocanrol ello, existencialismo menefrego, hegelismo anarcodeseante, cross en la mandíbula a Kant.




Un idiota que reclama que le sea reconocido un saber...