Mostrando las entradas con la etiqueta SUS MEJORES SUBRAYADOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta SUS MEJORES SUBRAYADOS. Mostrar todas las entradas

20/4/10

PARA UNA ACADEMIA INFORME




Todo, que teniendo que ver con todo…



Hay personas que tienen algo que decir. Por ejemplo: dos cosas. Tienen dos –generosos seamos: ¿tres, cuatro?- y avanzan con eso. Las tienen desde chicos quizá. Antes de los veinte más o menos ya las tenían. Y bueno… van a seguir toda la vida teniéndolas. Se diría: harán carrera. Carrera con eso. Se aferran a esas dos (llamémosle 2, pueden ser 1 o 4) y le dan para adelante. Llegan muchos al punto de creer que son “teorías”, ¡y teorías propias! Conozco un caso. El caso. Sin embargo, la encantadora e intransmisible experiencia de no ir a un taller literario puede más que cualquier placebo ordinario en gente como uno, y se ofrece como un dichoso jardín para la vida, y quizá, y quizá incluso por eso, no pueda contarlo. Quizá yo también tenga algo que decir. Pero tal vez, acaso, quién sabe, por ventura, quizás no quiera contarlo. Tal vez, acaso, etcétera, no sea lo mismo tener algo que decir que querer contar. De más está decirlo, hay gente que tiene que decir que no tiene nada que decir, aun cuando decir no es contar, y hay gente que incluso se dedica a contarlo. No quisiera insistir. Existir me basta ¿me basta existir? Por ahora soy eterno, cierto. Me dormiría en esa frase y eso que no es mía. Pertenece a la metafísica de Hugo Gatti, un arquero estrafalario que había en mi niñez que hacía poses raras y al que he visto fugar de su propio arco con la pelota entre los pies eludiendo adversarios hasta la mitad del campo: tu silencio surrealista sin embargo no dice nada, con embargo menos. Si la filosofía no tiene objeto ¡qué hacer? Literatura, ciencia, guita… Mi lector es una maqueta… Acertar no es sólo pensar mal; a veces hay que apuntar al ángulo. Errar no es marrar, los arcos no tienen cuatro lados (Heráclito) y es cierto: es imposible apuntar a un ángulo. ¡Aritmética, álgebra, geometría! (Ducasse). Yo, informe para una Academia- aunque sufro cuando me deforman- encontraré mi manera (al menos manera) de entrar a la Academia, con los pies para adelante o así sea sin cuerpo, a la manera de una psique, de una psique que no sabe geometría, aunque consta que sé distinguir un rectángulo de una tangente, y aunque no soy su creador más o menos claramente comprendo el concepto “volumen de juego” (D. A. P.). Los arqueros griegos tenían una palabra: “hamartia”. Yo aconsejaría apuntar al vértice. Apuntar al arco, pero al arco en serio, ese chiquito que se traza desde el punto que es el vértice… Es mi debilidad por el positivismo lógico, andar siempre con una birome roja corrigiendo a la gente, que si la gente y su pudor, su poder, me prohíben la metafísica, seguiré con el lápiz rojo, me haré llamar “filósofo del lenguaje”, pretor. Un consuelo. Una cita más (Benjamin): cuando no hay más experiencia no hay consuelo (ira hay). Que todo tenga que ver con todo. O peor: para un significante no hay nada mejor que otro significante. La vida, y misma, como “arco narrativo”. Arte de la incuria en definitiva el arte de la injuria –escribir-… el mentado efecto stormtrooper amamanta al argumento. La vida no es un argumento, aunque es un arco narrativo (tema: trauma) en la cancha del Otro…uf [tan, tan mal escribo…]. Uno suelta las paredes de la física, suelta la cuarta pared, escribe desde el púlpito, para nadie pero en público, en la popu. Cuando el realismo mira a cámara, el idealismo sucio lo penetra todo, bah, las espesuras de la nada. Tala en definitiva la nada, aunque después se ponga a barrer, solícito, los escombros que demolió. Quien no soñó con una prosa poética menos soñó con el piedrazo a la pantalla. Pero la encantadora e intransmisible experiencia de no ir a un taller literario… pero tu silencio surrealista… si la filosofía no tiene objeto… Siempre, siempre llegan los lectores, estés donde estés, incluso entre ellos, en medio de la barra, o en el pico del Tupungato, o embozado en la –ambigua- selva, para arruinar la fiesta del pensamiento Abstract. Si no de chanfle de puntín, pero seré –también, en fin- el autor de mis goles.




Anónimo dijo...

Al intertexto metételo en el c… ulo. (¿El Lector?)

11:56 PM, abril 20, 2010





28/3/10

ENTRE MEIN KAMPF Y 100% LUCHA



“
Toute l'eau de la mer ne suffirait pas
à laver une tache de sang intellectuelle
”






La literatura, como recurso, te puede permitir explorar la estupidez y no quedar atragantado con el falo de una idea. O de cuantas vayan despuntando en el canal de la moda, Fashion T.V. ¿En qué sintetizan didáctica y dandismo? La idea mata. Cuando no miente, mata. ¿Se sigue a los maestros o se siguen sus ideas? Se matan las ideas y se mata a los parásitos que viven en las ideas: cuerpos, facciones de materia afectiva. Con frac o taparrabos. Como con las palabras, uno puede dejarse matar por ellas o matarlas, así es la viña del señor. Las tesis de uno pueden morir por propia inanición o uno puede morir con sus propias tesis. Tenés a Sarmiento a Popper a Einstein a García a la Ameba. La cita acude a uno. Uno puede hacer que las ideas se maten y entre ellas; les quitás el frente y las hacés chocar así, angelicalmente como carneando a un fantasma. Ponés la carnicería textual. Un amigo me dijo que la carrera de filosofía es tan larga porque lo que te otorga es un carnet de jubilado: cuando la terminás te retiraste. Parece que pasa lo contrario a lo que parece que indicó Hegel: que hay que filosofar cuando la vida ya ha pasado. Sin embargo –se verá cómo yo falsaciono a mis maestros- los jóvenes, de momento, quieren ser jóvenes y Dios, incluso en simultáneo. El colmo del quiasmo que es que uno lucha por su libertad creyéndola su esclavitud; punto en que la crítica al yo debería involucrar a la crítica al copyright del nombre propio de modo de que las ideas puedan matarse entre ellas fuera y dentro del ring gramatical. Desaparecer no es estar afuera, ni ocurre completamente. Lo que falta en la intemperie es techo, hogar. Estás en el campo o en la calle; te corrés un poquito del campo de la filosofía pero seguís en el campo del otrO (César Bruto). Te movés entre la ley y la trampa, matás al padre pidiendo un amo. Al secreto de la rebeldía lo tiene Diego Torres: tratar de estar mejor. Se juegan un truco Epicuro y Diógenes. Bostezo y no es literatura, me duermo en la paideia por koan de la pedagogía de goma, bagatelas. Tengo peores cosas que hacer que remontar ficciones ad hominem, fingir filosofías – ¡y de protesta!- suicidadas por la socie… ología. Más malo el chiste más patenciarás lo irrecusable de la teología flagrante. La estupidez, negativamente, sirve a dos reinos: si uno la monta en escena permite ocultar la estupidez originaria y también la inteligencia. De toda suerte no basta ser filósofo para no entender nada… dijo… dijo… En la fachada de la facultad de Antifilosofía debería figurar -más allá de “morder al amigo”- su máxima primordial –cuyo contexto de aparición y recepción siempre será retaceado en la de Filosofía-: cuanto más inteligente, más estúpido.




7/7/09

DE PROFESIÓN NO-FILÓSOFO Y DOS AMOS PARA SERVIR




“Es necesario no fingir que filosofamos, sino filosofar realmente” según Epicuro. Lo que no es necesario es ser epicureísta. Fingir filosofar, como fingir leer, pueden ser grandes pasiones, o mecanismos complejos de interacción vital. Incluso, al margen de la probable buena vida del no-filósofo, los filósofos de ocasión deberán proponer una vida dada a las más diversas combinaciones, donde verbigracia hay entre otras buenas y malas cosas, que filosofar y fingir filosofar. Como no hay lugar para los sabios, es de un gran aprovechamiento este doble ejercicio ya que se trata más bien de ser atleta. Así como debe ser plausible la profesionalización del no-filósofo – desde luego, descabellada como patrimonio de exclusividad en el filósofo – al que se le debe brindar la opción de circular libremente por cualquier espacio público – sea éste incluso el campo de la filosofía u otro cualquiera -, así también es necesaria la preeminencia de una clase de subjetividad contaminada que viene a ser – a los ojos del mundo – la del filósofo dudoso. Sacar a la duda de ese centralismo tolomeico, la duda no es simplemente un bien patrimonial de los filósofos ni uno de sus artículos de lujo distintivo. El no-filósofo, más aún institucionalizado, no sólo tiene derecho sino también las virtudes necesarias para el ejercicio de la duda, cuantimás si la puede aplicar a la naturaleza del filósofo que se convierte de tal manera en un filósofo en duda, a los cuales hay que aconsejarles – si es posible – el saber ganar de mano. Esto quiere decir que el sujeto híbrido que se propugna es ni filósofo ni no-filósofo sino que un atractor (por activo dichoso) de la duda de los otros que se aplicará en este territorio incierto donde es necesario fingir que filosofamos incluso para poder filosofar. Ya que conviene también disimularlo.



["Filósofo meditando", Rembrandt]

5/7/09

ECUANIMIDAD EN EL SUEÑO Y ALGO DE TÓMBOLA EN LA VIDA


Incluso en los sueños se mantendrá ecuánime el sabio, dijo Epicuro, y efectivamente la ecuanimidad en los sueños es un gran logro que pueden dar los años. Incluso se llega con el tiempo a soñar mucho mejor que en los años de la inmadurez sin necesidad de llegar a vivir mucho mejor, ya que en la vida, la vida diurna, probablemente intervenga más la fortuna –el azar, la casualidad y el capricho del entorno– que en los sueños. La corrección de los sueños es una gran tarea y debe uno tener en cuenta que los restos nocturnos –al contrario de lo que ubicó Freud– quedan y actúan a lo largo del día y de su calidad o cualidad depende en medida alguna cómo a uno le vaya. Más aprende el filósofo o el hombre prudente a soñar mejor que a vivir mejor y lo mismo puede aplicarse al hombre peronista o al paranoide-nischeano. No se trata de un mejor descanso –un punto de vista para la vida diurna–, de una perfectización del dormir, sino simplemente de lograr mejores sueños, no tanto por su rentabilidad en la vida cuanto por su eficacia en tanto que tales y en acto. Y por eso mantener una vieja máxima, no que la vida es sueño –cosa irrelevante salvo para algunos paranoico-fascistas, fanáticos del mundo– sino que el sueño es vida, incluso en el eventual caso de aquel que sabe estar soñando. Quizá –no lo sé muy bien ahora– el que sabe que está soñando, como aquel que no sabe que está viviendo, sea un tipo contento, potente. Conviene también dejar de hurgar en los sueños, ya las páginas de las Obras Completas de Freud se han ido patinando de amarillo y no van quedando tesoros escondidos en los poco intrincados, previsibles, simulacros de la actividad soñatoria. Surrealistas de todos los tiempos, entomólogos y uniformados de la actividad onírica los fueron gastando, vaciando de sorpresas y mejor que queden del otro lado, en su mundo y dejarlos que laboren silenciosos sus inercias en la continuidad de la vida despierta. La facultad del olvido también para ellos, la gentileza de cederles su autonomía, el sueño por el sueño mismo, y la confianza de que así soplarán un aire mejor en su injerencia en la vida estrictamente erecta. Autonomía para el sueño y se será ecuánime y sabio como sujeto que sueña; vale más la prudencia en el sueño que en la vida de parado, donde la inmadurez –no hay por qué ser epicúreo full time cuando uno puede hacer cosas mejores– es enteramente más prolífica, la temeridad y la trasgresión dos potables ensayos, un curioso entretenimiento y un riesgo digno de correr. Conviene morir en vida.


15/4/09

Wilde Desempolvado


[Cómo no parecer intelectual. Algunas sugerencias en indumentaria]







En mis antiguas “Obras Inmortales” de Oscar Wilde – casi Obras Completas – traducidas por Alfonso Sastre, impresas en Madrid en lejana edad incierta, algunas de cuyas páginas en blanco – papel de Biblia – recibieron esos conocidos usos non sanctos pertinentes en reuniones adolescentes nocturnas (¡¡faso!! ¡¡faso!!), se encuentran unas pocas páginas conocidas en nuestra jerga como “Frases y filosofías para uso de la juventud”. En una página web di con su probable reproducción en lengua original (Bibliographic Notes: First published in the 1894 December (and only) issue of the Oxford student magazine The Chameleon.). Wilde se lee en la primera juventud y lo abandonan quienes buscan el cable a tierra de adaptarse a su época, de ser contemporáneos de sí mismos como dicen que dice Hegel. (… O decía.) Ya quién pierde el tiempo en brulotes lanzados centuria y media atrás, ya nadie ríe de los repentismos de Quevedo. Vicios que podrían arruinar la justeza de tu estilo generacional. Cierto, el Oscar ya no era joven, tenía unos 40 y le gustaban los mancebos más quizá que la literatura (como no hubiera escrito Lamborghini). Pónganle onda, huélanle el gusto a la antigualla; vamos a contrarrestar por un ratito a los aquejados por la industria ontológica del presente.




Hegel: no sos gay friendly.








The ages live in history through their anachronisms.








One should always be a little improbable.








Nothing that actually occurs is of the smallest importance.














[1- Las eras existen en la historia por su anacronismo. 2- Uno debería ser siempre un poco improbable. 3- Nada de lo que actualmente ocurre tiene la menor importancia.]

















[Sí, yo también empilcho así ¿cuál es?]








-La vulgaridad es un lujo-

Susvín... rompió


Foro fáustico-Kitsch de miseria a la filosofía, viveza epistemológica, patafísica nacional popular, metafísica nazianal pop, crítica en estado clínico, antipsicoanálisis en pantuflas, boludeces con criterio empirista de significado cognoscitivo, dadaísmo tragicómico, popestructuralismo de protesta, poemas platónicos, deconstruccionismo chabón, tango rolinga, paranoia ontoteológica, solipsismo de izquierda, falogocentrismo a martillazos, martillazos al falogocentrismo, esquizoanálisis microfascista, fenomenologías del transmundo, freudomarxismo new age, pragmatismo del reviente, pensamiento poco, yoísmo ayoico al pedo, hedonismo allende el principio del placer, diogenismo del doble discurso, cristianismo con Sade, say no more sin Tractatus, partuza del pensamiento abstracto, vitalismo funebrero, antifilosofía antipoética, surrealismo silogístico, peronismo gorila, menemismo progre, palo a la argentinidad y argentinidad al palo, rocanrol ello, existencialismo menefrego, hegelismo anarcodeseante, cross en la mandíbula a Kant.




Un idiota que reclama que le sea reconocido un saber...