28/2/14

Nietzsche, Deleuze, y el arte de embalsamar en su fase actual


¿Cómo les llamaba Nietzsche a los filósofos? “Idólatras del concepto”, por ejemplo. Por eso al final hay que alistar a Deleuze en el milenario bando socrático. Sócrates fue el inventor del concepto. Del concepto de concepto, incluso. Con Deleuze vuelve Sócrates pero vencido por los sofistas y por Nietzsche. Como si hubiese sido vencido. Porque además todo es como si, si Sócrates fue vencido. Un embalsamador que embalsama por embalsamar, ya que no hay otro mundo al que enviar a las momias. Filósofos, momias (Philosoph sein, Mumie sein…). Embalsamar como arrancar de la historia y arrojar al limbo. No hace falta ser estructuralista para eso. Hace falta crear conceptos, persuadir y confundir.

Ahora, si los sofistas ya eran artistas del concepto –más que oradores de mitin o DT de charlistas, los Durán Barba de su tiempo–, entonces ¿qué hay que hacer?: ¿tomar a Sócrates por el primer deconstruccionista?

Hacer una momia conceptual, según Nietzsche, es la pasión por tomar una cosa y deshistorizarla. Aunque ya no se opere sub specie aeterni, queda el procedimiento. Los filósofos del mundo presente –después de Nietzsche– hacen como si fueran filósofos. Pero el discurso del conocimiento es así, aun cuando se sale de la universidad y entra en manos de periodistas, escritores, operadores políticos, o en fin, psicagogos cualesquiera. Filósofos como si fueran filósofos, lanzando conceptos como si fueran conceptos “desergotizados”, es decir “interpretación” (“ningún sujeto, sino un hacer”).