SóLO CONTRA TODOS
o: CÓMO FINGIR UN SARCASMO
19/4/09
Nunca quise ser Rimbaud. Estuve incluso más cerca de querer ser Rambo. Si me salió –ser Rimbaud– fue por culpa de otros. Para mí, una chabacanería, una tontería cursi y pueblerina. A los 17 quería ser Dalmiro Sáenz. Es otra cosa ¿no?
‹
›
Página Principal
Ver la versión web